Planes de ahorro de agua

Fotografía de Medio ambiente

La degradación del medio ambiente hídrico ha sido y sigue siendo un factor limitante para el desarrollo, pues afecta de forma negativa a sus usos potenciales, desde el abastecimiento público hasta cualquier actividad recreativa e industrial. El agua pues, bien preciado e imprescindible en el ciclo vital y la actividad humana, debe de ser objeto de la máxima protección, basada en la sostenibilidad territorial y medioambiental. Por ello, es deber de los poderes públicos velar por la utilización racional de todos los recursos naturales.

Desde el Ayuntamiento de Alcorcón, se han tomado medidas para garantizar la preservación de este bien escaso:

- Instalación del Plan Depura: se trata de un convenio firmado con la Comunidad de Madrid mediante el cual se da un nuevo uso al agua residual no aprovechable y contaminada, mediante su depuración y posterior aprovechamiento, reutilizándola para riego de algunas zonas verdes de la ciudad. Con ello, se garantiza no sólo un ahorro considerable del consumo de agua sino una protección del medio ambiente.

Con todo ello y en desarrollo de las más modernas políticas encaminadas al consumo y aprovechamiento óptimo del agua, pretendemos dotar a la ciudad de Alcorcón de un sistema, que con un correcto control del agua tratada por parte del organismo competente y sin perjuicios a los ciudadanos, permitirá situarnos al nivel de ciudades europeas ya dotadas desde hace años con estos sistemas de reutilización y ahorro.

- Aprovechamiento de aguas pluviales de escorrentía: algunas zonas verdes concretas de Alcorcón cuentan con unos depósitos que acumulan el agua de lluvia para su posterior aprovechamiento como agua de riego

- Reducción del consumo hídrico: progresivamente se ha eliminado el riego de zonas verdes con sistema de manguera, siendo sustituido por aspersores de bajo consumo y riego por goteo.

- Selección de la vegetación: la situación geográfica de nuestra ciudad, condicionada por un clima mediterráneo muy característico y las fuertes sequías que están azotando a nuestro país y que previsiblemente, según estudios científicos, se agudizarán en los próximos años, son factores que deben tenerse en cuenta a la hora de proyectar nuevas zonas verdes.

A día de hoy, es aconsejable reducir la creación de praderas de césped, por su alta dependencia hídrica, su costoso mantenimiento y su vulnerabilidad ante los cambios del clima, en favor de especies arbustivas, también muy decorativas y funcionales. En ese sentido se tiende a usar el criterio de xerojardinería (especies de bajo consumo hídrico y poco mantenimiento), eso sí, siempre acordes con la ubicación urbana a ocupar.